Una mudanza, el after-hour, federico escapando por los balcones y el extravío de mis zapatillas de ballet como sucesos destacados de la ultima semana.regreso de la selva demacrada y necesitada de afecto, pero todo va demasiado rápido para el ritmo lisiado que traigo conmigo desde la casi Guatemala... entonces mi añorada vuelta funciona como un Guate-peor.
maria pia, mi ex príncipe azul y yo rentamos una casa de tres pisos, cinco habitaciones, 5 baños, jardín, garage, solarium y un montón de pavadas mas, todas por el estilo.
soy bicho de apartamento, nunca habite una casa, tenemos muebles y electrodomésticos de primera, la idea de mudarme con amigos afines es buena onda y me sorprende, sobre todo, lo poco que me interpela el estreno mi nuevo hogar tan bonito además.
y es que convivir con oliverio es todo un tema.
la idea fue mía, uno de esos raptos de evolucionada lucidez que terminan haciéndose trizas contra mi inestabilidad añejada en te verde.
ahora somos una rara especie de novios que no se tocan, no se buscan, no se separan y aun asi, con nadie me siento mas cómoda y protegida.
no me hace fantasia esto de reconocerme incapaz de prescindir de su cariño y contención.
me admito egoísta, pero de cualquier forma es demasiado evidente: ambos estamos confundidos.
la casa tiene con nosotros una semana y dos fiestas del terror. mucha gente pero mas drogas.
nos encontramos a punto de colapsar entre una cantidad increíble de botellas vacías.
en si, la sensasion ambiental es muy parecida a la de la película "réquiem por un sueño", estamos habitando de día un buen prospecto de club nocturno.
maria pia, la mas coqueta y obsesiva decoradora de antaño, disfruta su perfo anfitriona mientras el acelerado destrozo de todo se lleva consigo a ella también, anestesiada de cocaína y cerveza.
mi ingenuidad se hace presente una vez mas cuando recuerdo que yo creía imposible encontrarla tan a gusto en esta escenografía yonkie, pero si. mi amiga toma su papel en serio.
oliverio nunca fue de las sorpresas, asique solo lo descubro mas y mejor persona cada día, me enternecen sus rutinas, me gusta pasar tiempo con el... pero me trastorna la ausencia de tensión sexual entre nosotros, o mejor dicho, le presencia insoslayable de la frustracion.
subo y bajo por la escalera de marmol como si estuviese dando la vuelta al mundo, o mi mundo se estuviese dando vuelta al natu.
pero el gran pilar de mi perdición mental, alojada ahora en un amenite de lujo, es el chico del piano.
mi sensibilidad responde a el, mas que a cualquier otro estimulo, por mas desopilante que sea este ultimo.
aunque locas secuencias se sucedan una tras otra apelmazadas en apenas una semana regada de docenas de cajas y toda la perfo-gran-perfo que parece ser inherente a una casa linda...
aunque todo, mi vida entera resbala sobre una piel, la mía, ansiosa de besos.
los suyos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario