Había una vez un tiempo en donde me daba cosa empezar casi todas mis frases con un "-yo siento que..."
me sentía bastante pelotuda, la verdad.
como si de repente la perfo de la sensibilidad desbocada no resultara interesante para nadie ademas de mi y mi yoismo existencial, vicioso, circular y encima a veces tan carente de forma que podría entrar en la categoría de auto-boicot.
que carajo hago con yo con todo eso, con todo este "esto" que siento... y que?
obvio pinto, escribo y todo como si en eso radicase algo mas que yo, otra vez, y con bastante tiempo libre.
no se si quiero mas, o menos... porque claro esta que no tengo siquiera una pinche aproximada idea acerca de lo que quiero.
si se lo que no me gusta y se lo que me hace feliz. no es poca cosa y encima, tengo un chingo de deseos.
me encantan los deseos cuando no se piensan sino que se sienten, porque los deseos al natu hacen que pestañee mas rápido.
no se me ocurre algo mas triste que dejar de soñar, de merecer, de anhelar, de sentir... y son todas cosas que tienen relación directa con el deseo.
me gusta el deseo en modo flash, eso de querer y quererlo yaa!
el enseguidismo ansioso es mas divertido que cualquier proyección a futuro. así pasa con todo lo incoherente.
después o antes de todo, esta el deseo propiamente abrazado con la perfo de la seducción y también el deseo como el mejor amigo del amor al natu.
el rollo de desear, ser deseado... y ahí si que relamerse como un gato porque lo que esta viniendo, solo puede ser mejor.
quiero tantas cosas que de repente me asqueo un poco, me empalago con mi propias demandas y ya no quiero nada, translado la "sensibilidad" a la papelera de reciclaje y me hago un peinado, visto vestido y pues que deseen nomas a la indeseable.
ya no voy a empezar mi frases con "yo siento" sino con "yo quiero".
entonces vendran en fila las sustancias magicas, el alcohol y los paseos para que ya no sienta tanto, aunque en principio la idea era exactamente la contraria.
soy tan equis a veces...
me despierto post esas perfos y me siento ridícula, me lavo los dientes y me re gusto porque si.
me pongo crema humectante mimandome los cachetes.
hay que hacerse cargo del ser deseo.
le dije al wey que anoche bese: - "mira, nosotros conectamos... si, tenes razón en eso, pero digamos que me vos me diste un golpe de tension".
no pretendo que me entienda ni pretendo nada en realidad. desear si, pero pretender convengamos que es una hueva.
asi es que este incauto me pretende a mi y encima, perdido de la mente, pretende invitarme comida casera un domingo.
porque es difícil entender los momentos como simples momentos?
los momentos no necesariamente son principios ni finales de "algo". a veces solo son flashes de deseo, momentos momentáneos al natu.
confundirlos es mal pedo, pero el estar alertas ante la posibilidad de la confusión también lo es.
fantasía es disfrutar, desear y listo, sin conectar ni relacionar con nada esa fantasía y ese deseo, solo por el disfrute porque si.
a quien se le pide ese permiso? se explican los permisos?
yo no los pido casi nunca y me divierte la intrepidez de los que tampoco me los piden ami.
en la pirámide alimenticia del deseo, la fantasía siempre es la base y los permisos, olvidate de parís.
mi sensibilidad vil solamente desea sin permiso y porque si.
dejame sola, arrullada por esa música que escuche mil veces, un gato alergeno y un montón de almohadas, esa miseria me hace sentir rica.
olvidame atascada de todo por pura tanto deseo.
abandoname a la suerte para que de mi se encargue esa marea egoísta, frívola y peligrosa.
sabes que me gusta el agua cuando siento que no respiro y abro los ojos, las olas cuando me revolean, la arena cuando me raspa la espalda.
entonces basta de preguntas y respuestas y deseos y me queda nomas un tantito de fantasía, solo para la mi mas muerta y menos eterna, acá ahogada, escupiendo medusas.
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