EL CHICO DEL PIANO


Que onda con esta historia de enamorarse?
yo no lo puedo ni pensar, siento que caigo por un borde de solo intentar sobrevolar un poco el asunto.

hoy soy la chica mas linda del mundo y no puedo ni siquiera verme de tan perdida de la mente, tan llena de todo y tanto.

antes era eso de que no me gustaba nadie nunca y tenia por deporte desairar a las hordas de romeos charolastras que ven en mi confusión, en mi falda corta, en mis pestañas largas y en el colmo de mi pose, algo parecido a una julieta de importación.

pero lo inédito de esta trillada perfo del deseo y el hartazgo, es que me enamore seguidito este ultimo tiempo.

la primera vez fue hace 3 meses.
el príncipe azul todavía brillaba por su ausencia, ni Paris ni Disney-world, apenas mi barrio cuando lo vi salir de su casa hacia mi taxi: federico era todo parsimonia y para rematar el caminar mas lindo de la noche, un out-fit logradisimo.
subió y me encantaba escucharlo.
era el amigo de un medio pretendiente mio que ese viernes me invito a un recital.

la pasamos genial mi enamorado, mi enamorador y otro mas, todos borrachos.

en un momento nos agarramos la mano entre el pogo frenetico. federico y yo, que me derretía al natu.
enseguida esa mano se paseaba por mis medias de brillitos a la altura que el escoces de la mini tapa los brillitos.
tanto atrevimiento de su parte, que solo me daban ganas de mas. y mas.

el porro post-antro fue cerca de mi casa, en la casa de el.
un departamento que de repente era el lugar donde podía pasar el resto de mi vida: un caos solo comparable a un espacio habitado por mi. había sushi por el piso, colillas por todas partes, marcadores, revistas, mugre y en el medio, un piano de cola esplendido.

por fin deje de cruzar y descruzar las piernas cual sharon stone de cabotaje y suspendi la verborragia imbecil.
fue cuestion de escucharlo tocar el piano y ahí si, sentirme asfixiada por el cuello de mi vestido: no permitia que se me salga el corazón por la boca para recogerlo todo sangriento de la alfombra y regalarselo.

me olvidaba que era una pequeña reunion trasnochada entre tres amigos y una desconocida extranjera que estaba super caliente, que no le importaba nadie, nada.

eran las seis de la mañana, el tocaba the cure en la guitarra, a las seis y media yo tenia que estar en la locación.
corrí a mi trabajo.
me sentía en las nubes o en no se donde, pero esa noche había conocido a un chico que me gustaba hasta esas nubes y sabia que era para mi.

mientras pensaba en que vestido usar para tocarle el timbre con alguna excusa delirante, surgieron todas esas mamadas que no tienen que surgir y que cuando aparecen, te echan a perder el pastel.
resulto ser que federico tiene novia, que me la cruce en el parque mientras paseaba con su amigo-mi pretendiente, tan buena onda el (una cosa es no darle bola, pero otra muy diferente es irme con su amigo)... y asi, siguen los éxitos.

cuestión que no le toque el timbre.

creo en el poder de mis deseos sobre muchas cosas, pero no tanto sobre lo referido a zambullirme de cabeza en historias donde desde el vamos, puedo contabilizar victimas.
por nada en especial, pero esas no son energías precisamente amorosas.

el chico del piano era entonces un asunto pendiente.

tal vez me lo tope en la tiendita, pensaba. o no. pero nunca me olvide de federico.
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maria pia, pablo, oliverio y yo almorzamos en un lugar soñado, después dimos un paseo por el casco histórico. era una de esas tardes perfectas.
esparcidos por un living enorme, fumábamos de una pipa. atendí mi celular y de ahí en mas, ya no estaba ahí, ni con ellos, ni siquiera cerca. pero no me fui a ningún lado.

- hola, habla federico, el amigo de mario, el me dio por fin tu teléfono... viniste a mi casa un día, hace tiempo, meses tal vez.... el recital...
- vos sos el que toca...
- si. yo soy el chico del piano.

maria pia me miro con intriga desde el sofá.
otra vez me delataba la cara.

- apareció. solito. el- le dije, incrédula.
- así iba a ser si tenia que ser, no?

oliverio también me miraba mientras descorchaba una botella de vino.

pasaron varios días, un par de llamadas perdidas. registre su numero con otro nombre, femenino. vocación tramposa o porque si. da lo mismo.

llovía cuando me decidí, cuando absolutamente conciente y perfectamente desesperada, lo llame.
no fue un "al final paso a buscarme" porque es solo el principio.

esa misma noche oliverio se canso de esperarme.
federico había tejido para mi una telaraña imposible de fondue, whisky, mota, sexo y piano. me tenia atrapada, victima de mi propio placer.

lo supe cuando al mediodía caminaba desde su casa a la mía con el rimmel corrido y las pecas desatadas: no me quedaba otra que regresar, había sido increíble.
también deje en su mesa de luz mi anillo de la estrella rosa.

hay muchas intensidades y son varias las formas en que una chica puede enamorarse.

una chica como yo se enamora mas y mejor de un chico como el.

no hay nada que hacer. no existe nada mas profundo que la piel. no podemos parar.

su novia esta en italia y mi príncipe azul esta de la verga.

nosotros vamos en moto, muertos de risa.

almorzamos sin picante en un restaurante concurrido.
- soy tu amante?
- el tema acá es que yo soy la tuya. no me jodas federico.
- anoche me dijiste que no me ibas a ver mas. el abandonado soy yo.
- hay tantas maneras de acercarse al afecto...
- pero esta nos encanta. porqué cecilia?

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