AGUA


Hay cosas que esta bueno saber, haberlas descubierto, tenerlas claras.
el problema a veces es la cantidad de cosas que sabemos, descubrimos, hasta creemos tener claras... y que no sirven para nada. no le dan sentido al presente sino que son archivos inútiles que estorban dando vueltas como un scalectric en las ruinas del pensamiento.

pero el mar lo logra conmigo: borra la memoria. ¿cualquier paraíso lo hace?

lo que queda después del mar en mi, dentro de mi, son historias y bikinis desgastados por la arena que disfrutan la revancha de quedarse indelebles sobre la piel.
y esta vez fue increíble.

el mar de mi ultima semana que se me paso nadando, mirando al pacifico, embadurnada de bronceador y de repente, invadida de respuestas también.
yo, la que busca gente que la llene de preguntas para ver si en la perfo de la respuesta diviso alguna verdad de casualidad o me mantengo entretenida en el agrado de buscar...
pero resulta que un chingo de agua salada, dormir en carpa, sol hasta decir basta, peces pescados para la cena y no tanto rimmel ni tanto porque la playa es todo... puede convertirse en lo que necesito para estar feliz.

hay muy pocas cosas que son todo al natu y porque si.

adoro el mar con ese amor que no contempla riesgos por puro inevitable.
a mi el éxtasis me sabe a sal y me encuentra liviana, pecosa, con moñitos a los costados de la cadera, entre las tetas y atrás, en la nuca. al mar me le regalo entera, merecida porque nunca me defrauda sino que esta siempre como esperándome, vestido de romance.

asique por ahi andaba yo, contemplando delfines desde la lancha, leyendo una novela darkie de Easton Ellis, pestañandole a un surfer de buena familia, atontándome de sol sin brassier, quemandome las patas, nadando a la mañana, a la tarde y a la noche. "-Tio Vania dice que por mis venas, corre sangre de sirena". yo no tengo tio y Chejov me hace acordar cuando iba a la facultad, equis...

el punto de todo esto es la fortuna.

ser o al menos sentirme por un rato tan privilegiada, tan rodeada de fantasía, impune y confiada porque si, porque tengo demasiado de eso que le llaman suerte o minimamente cuento con toda la que necesito para que cuando el mar me desempolva el inconformismo generacional y repelotudo, me descubra saboreando respuestas y balanceando lo invaluable de una vida bienaventurada.

no se porque me vuelvo del mar.

esta vez tenia que filmar el comercial de un chocolatin.
directo al set desde la central de autobuses ni bien adverti 30 llamadas perdidas de la produccion a mi celular que vacacionaba tambien.
corri por el centro atragantandome un desayuno licuado, llevaba puesta la bikini aun, el pelo enredado y lleno de arena, mi cara era un escandalo de pecas, la nariz con pellejito... y ellos seguían creyendo que nadie mejor que una sirena de after hour para que niños y adultos elijan chocolate tin larin en el kiosco.

fueron horas de sonrisas y cientos de bocados escupidos, la cámara como mi amante vulgar favorito y yo siempre lista para obnubilarla con inspiradas morisketas.

no me importa nada cuando regreso a casa, mi melena esta tiesa de spray y apenas comí.
no quiero explicarme sentir tan fuerte lo de la suerte, esto del mar... no comparto las respuestas ni las preguntas.

hay cosas que esta buenos saber, descubrir, tenerlas claras... y fue hermoso encontrarme algunas en la playa.

sin embargo hasta ahora siempre vuelvo a la ciudad.
como complacida de escaparmele al placer. escondiéndome del mar por meses, hundida en la incoherencia de la ingratitud por malcriada nomas.


no me gusta tratar de recordar pero prefiero no olvidar esta ultima semana de sol, agua, arena, surfers, chocolate tin larin y todo para mi. por suerte.

1 comentario:

martinkorben dijo...

Cual de mi novio estás leyendo ?