LIVING CONDESA


Estoy viviendo un idilio con el techo de mi habitación.
es de esos lindos, cielo raso al natu, nada especial: sin manchas de humedad donde divisar santos que lloran lágrimas de ducha ajena, no tiene mosquitos ni estrellas fluorescentes. blanco, inmaculado y estándar...convengamos que hay techos lindos y otros no tanto.

es el techo de mi depto en México. no es mi casa, es donde vivo, acá en la condesa.

tresambientes viejo y agradable, items que se repiten bastante por esta zona, pero como ya todos sabemos: es diferente lo antiguo a lo viejo... y en esta pequeña patria wannabe cabe preguntarse si lo viejo desea sacudirse lo vetusto, lustrarse con el cotizado barniz vintage para ahí si, catalogarse de antiquè y ser por fin ser...lo que se quiere ser.

acerca de eso saben mucho todos los que habitan este barrio reducto de argentinos, europeos y demases que tragan lattes de starbucks saboreando el quizás ya soy del que se creen merecedores por portacion de raybans, de nikes dunks, de mac airs y todos esos etcéteras que supieron deslumbrarnos y que tal vez ni siquiera brillan hoy, entre tantos demasiados todo.

pero lo bueno de la condesa es que tiene un parque grande y verde y otro también verde, no tan grande y mas lindo... lo que equivale a dos pulmones imprescindibles y encima tan verdes.
el aire respirable como cotizado activo bursátil en la metropolis que creímos conquistar asfixiados de smock y grasa.

pero aquí me tienes my dear d.f... otra guerita foreinger que disfruta ingenua de tus piropos cursis, adicta a vos defecito de ley, maridito golpeador pero generoso.

y esta ciudad no se termina nunca por ningún lado, infinita en sus contrastes y colores, acá nunca voy a quedarme sin mi taco, sin mi taxi, sin mi estreno pirata... y todo al ritmo de algo fuerte que tiene un ritmo insoslayable y divino.

no mas tango porque fui poseída por ese ritmo que se hace equis aderezo sobre la grasa de la piel y ahí si que te quiero ver a vos, bailarlo como lo bailo yo.

dicen que el tango sabe esperarte... pero yo creo que a mi, allá por el fin del mundo, no me espera nadie.
puede que sea eso lo que me hace mirar el techo, tanto, hace ya varios días.

reconozco que no sea el sex appeal del techo lo que me tiene pegada a esta cama, pero me siento infinitamente pinche boluda si otra vez, tengo que admitirme víctima de la bipolaridad diagnosticada y vil para justificar mi periodo depresivo.

el primero desde que llegue al df, uno mas de los tantos que me soportaron amigos, pinceles, teclados de compu y por supuesto, camas y techos.
me descubro impresentable cuando me veo obligada a presentar mi espíritu bipolar ante cualquier otra de mi tantas perfos.

asique para arriba el techo, big closet al frente, para un costado el balconcito de mi depa en la condesa y hacia abajo el bullicio wanabbe de los patinetos, los pasea bebes, las chicas en calzas, los valet parkings, la gente que sale en revistas, los meseros de starbucks y un poco, apenitas, de ese mexican ritmo que me embriago con tanto gusto hace un tiempo ya.
este barrio es caro y bastardo... no tiene motivos y yo tampoco.

No hay comentarios: