
"Quería soñar un hombre: quería soñarlo con integridad minuciosa e imponerlo a la realidad. Ese proyecto mágico había agotado el espacio entero de su alma."
Eso no es mio, es de Borges. Lo tomo prestado con una incomodidad que me gusta, como las cosquillas, como un cubito de hielo rodando por la espalda, como un monton de papeles que vuelan, se desparraman por todos lados y yo corro tras ellos, los recojo como si en eso se me fuera la vida no porque los necesite sino porque me hace mucha fantasia de repente, y no puedo parar.
Encima descubro que no es tan malo esperar, tiene su encanto, no lo sabia.
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